Violencia intrafamiliar hacia personas LGBTI: un asunto que no debemos ignorar

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Las presiones culturales y los prejuicios sociales y religiosos llevan, en algunas ocasiones, a que muchas familias ejerzan diferentes tipos de violencia y discriminación contra sus familiares con orientaciones e identidades diversas.

El estudio ‘Efectos de las violencias y abandono familiar en personas de los sectores LGBTI en Bogotá’, realizado por la Secretaría Distrital de Planeación, demostró que cerca de 3 de cada 10 personas LGBTI ha vivido violencia intrafamiliar por su orientación sexual e identidad de género.

Según el documento, el entorno familiar delimita las relaciones que resultan significativas para la persona que está pasando por la identificación y develamiento de su orientación sexual o identidad de género. Decidir cuándo, cómo y si es necesario, hace parte de los factores importantes a tener en cuenta para revelar la identidad de género u orientación sexual diversa. En particular, hay un énfasis en cómo cumplir con las expectativas de los padres.

Cuando las familias tienen creencias religiosas o morales contrarias al reconocimiento de la diversidad, el proceso de enunciarse en la familia está acompañado de angustia, miedo, ansiedad y otros sentimientos acerca de cómo será la reacción.

En 2021, el Subsistema de Vigilancia de Violencia Intrafamiliar, Maltrato infantil y Violencia Sexual (SIVIM) recibió alrededor de 310 casos de violencia intrafamiliar hacia personas de los sectores LGBTI, donde el 57 % de las víctimas fueron lesbianas, bisexuales y trans, y 43 % hombres gays, bisexuales y trans; siendo el grupo más afectado las personas trans jóvenes, especialmente mujeres entre los 15 y 24 años.

Cerca del 45 % de los casos, la violencia provino de padres, madres o cuidadores principales y el 28 % de los hechos fue ejercido por hermanos u otros familiares cercanos. Esta violencia intrafamiliar se da mayoritariamente por expresiones de género no normativas y rechazo abierto de la identidad u orientación, generando restricciones de la libertad (salidas, amistades, estudio o trabajo).

Las violencias ocurridas en la familia hacia personas de los sectores LGBTI son un indicativo de la deuda frente al principio de igualdad. Por esta razón, es necesario continuar fortaleciendo los saberes frente a la diversidad sexual y la identidad de género en las familias y promoviendo acciones que fortalezcan las capacidades de los sistemas familiares para cuidar, proteger y acompañar a todos sus miembros y en especial, respetar las orientaciones sexuales diversas.